La reducción de las pérdidas y el desperdicio alimentario se ha convertido en una prioridad estratégica para la Unión Europea y en una tarea de cierta complejidad a la hora de trasladarla a la realidad con avances reales y cuantificables. En torno a este desafío se encuentra una cuestión clave: ¿Cómo medir de forma consistente el desperdicio en un sistema alimentario altamente diverso y fragmentado?
Para la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), esta cuestión ha sido uno de los ejes centrales de la participación en proyectos europeos de investigación e innovación. A través de nuestra implicación en el proyecto WASTELESS, financiado por Horizonte Europa, desde FIAB hemos contribuido a aplicar enfoques prácticos y basados en datos para mejorar la cuantificación y gestión del desperdicio alimentario a lo largo de la cadena de valor.
En este contexto, una de las principales barreras para avanzar en la reducción del desperdicio alimentario es la falta de metodologías armonizadas, ya que los diferentes actores aplican diversos modelos de medición, lo que dificulta la comparación de datos, la identificación de puntos críticos y el diseño de soluciones eficaces. Esto pone de manifiesto la necesidad de instaurar un marco común.
El proyecto WASTELESS ha abordado esta cuestión mediante el desarrollo de herramientas y metodologías que permiten generar datos más fiables y comparables. A través de la colaboración con centros de investigación, proveedores tecnológicos y otros actores de la industria, el proyecto ha contribuido a sentar las bases de un enfoque más coherente para la medición del desperdicio alimentario en Europa.
Para FIAB, la participación en el proyecto WASTELESS refleja un cambio dentro de la industria de alimentación y bebidas hacia estrategias de sostenibilidad más estructuradas y basadas en evidencia. La medición ya no se percibe únicamente como una obligación, sino también como un elemento clave para la toma de decisiones, la mejora de la eficiencia y la competitividad a largo plazo.
Desde la perspectiva de la industria, avanzar hacia sistemas de medición más robustos y consolidados es esencial para cerrar la brecha entre los objetivos planteados y su ejecución a nivel operativo. Las empresas requieren herramientas que no solo sean científicamente sólidas, sino también escalables, fáciles de usar y adaptables a los distintos segmentos de la cadena alimentaria.
Por otra parte, la colaboración a nivel europeo sigue siendo fundamental, especialmente en un contexto en el que la regulación avanza hacia el establecimiento de objetivos de reducción y la mejora de los requisitos de reporte.
Iniciativas como el proyecto WASTELESS demuestran el valor de reunir a diferentes actores para construir conjuntamente soluciones escalables y de amplia adopción, equiparando las herramientas necesarias para afrontar y medir la reducción del desperdicio alimentario.
De cara al futuro, el principal reto será garantizar que las metodologías y herramientas desarrolladas en los proyectos europeos se implementen de forma efectiva a gran escala. Para ello, será necesario alinear los marcos regulatorios, las prácticas empresariales y los esfuerzos de innovación.
Para nosotros, como Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas, la experiencia adquirida a través de este proyecto refuerza el mensaje de que abordar el desperdicio alimentario exige ir más allá de los compromisos y avanzar hacia una acción concreta basada en datos. Reforzando la medición, fomentando la colaboración y apoyando la adopción de soluciones prácticas, la industria de alimentación y bebidas puede desempeñar un papel decisivo en la consecución de los objetivos europeos de sostenibilidad.
Concha Ávila
Responsable de Proyectos Europeos de FIAB




